“Los corruptos en el Gobierno quieren arrasar con todo”

Comparto con ustedes una entrevista del diario ABC de Paraguay

Todos los organismos de control del estado, fueron destruidos o anestesiados en la Argentina. El gobierno de Cristina Kirchner intentó dar un manotazo al último contralor que existía, a cargo del politólogo internacional Leandro Despouy. La oposición alistó filas para defender uno de los últimos bastiones que restan del monopolio kirchnerista. En esta entrevista, Despouy, como otros defensores de la democracia y la libertad, afirma que la corrupción busca arrasar con todo.

Leandro Despouy, auditor general de la República Argentina, zafó de una amenaza de ser

destituido por sus investigaciones de las instituciones oficiales. / ABC Color

–¿Cómo logró capear ese intento del Gobierno (de Cristina Kirchner) de destituirlo?

–Todos los organismos de control del Estado han sido destruidos o anestesiados. Una de las cosas que más me han sorprendido –y que ha sorprendido a todos– es la repercusión internacional que ha tenido el intento del oficialismo de destituirme.

–La Argentina está en el candelero internacional siempre, especialmente ahora. ¿Es un acoso? ¿Qué busca el Gobierno?

–Estoy sorprendido por el interés de tantos países. Tengo una vinculación histórica con el pueblo paraguayo. Podría ser comprensible una actitud solidaria, pero no pensé que iba a tener una repercusión tan grande mi destitución. Fue una medida completamente arbitraria. Una comisión del parlamento de mayoría oficialista se atribuyó facultades en nombre de la mayoría para destituirme

–¿Cuáles son los motivos que alegaron?

–Dicen que desde hace dos años no soy más auditor de la Nación. Esgrimieron una cuestión reglamentaria interna; ninguna objeción legal.

–¿Por qué no pueden hacerlo?

–El cargo de auditor general pertenece a la oposición, porque ejerce el control externo del Estado. Controla al oficialismo. Vale decir, el cargo le pertenece al (principal) partido de oposición. Por lo tanto, esa comisión no tiene ninguna facultad para pronunciarse y destituir a una autoridad constitucional. Tampoco las tiene el Congreso. A mí no me designa el Congreso. Me designa la oposición.

–¿Qué iba a significar su destitución?

–Un intento de golpe de Estado institucional para destruir el único órgano de control objetivo del Estado, no dependiente del Ejecutivo que está vigente. Todos los otros órganos de control han sido totalmente destruidos.

–¿Por el gobierno de Kirchner? ¿Cuáles?

–Destruyeron la Sigen, el órgano de control interno del Estado, que designa el Ejecutivo. Nunca hizo una observación. Está totalmente anulado. La Oficina Anticorrupción, que es otro organismo, tampoco funciona. Pusieron ahí a personas adictas al Gobierno. No se conoce que haya hecho algún tipo de observación. En la fiscalía, prácticamente obligaron a renunciar al titular. Lo descabezaron. Nunca permitieron que se nombrara al Defensor del Pueblo.

–¿El único que quedaba es usted?

–Lo único que quedaba era la Contraloría. Me querían sacar, pero no me fui. Tuve el respaldo de la Unión Cívica Radical, de todas las fuerzas de la oposición. Ellos ratificaron su voluntad de mi continuidad.

–¿A qué se debe el ataque? ¿Qué buscan?

–La auditoría viene realizando investigaciones sobre hechos que comprometen seriamente a las autoridades del Estado.

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