La crucial presencia de magistrados

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14 de septiembre de 2010
Diario La Nación

Por Leandro Despouy

El año pasado concluí mi mandato como relator especial sobre independencia de jueces y abogados para las Naciones Unidas, luego de seis años de haber supervisado y, en cierta forma, auditado la situación de la justicia en el mundo.

Este trabajo abarcó doce informes generales, doce misiones especiales a países y alrededor de tres mil intervenciones por casos particulares ante los gobiernos. Al concluir una experiencia tan intensa y tan rica, considero oportuno hacer algunas reflexiones que me son muy caras, pues se refieren a nuestro país.

Puntualmente, quiero resaltar la importancia que tienen para la independencia judicial los sistemas de selección, designación y remoción de los jueces y, en ese contexto, el arduo debate que se ha generado con la reforma del Consejo de la Magistratura, ya que la Constitución establece con claridad que debe tener una composición plural y equilibrada de los distintos sectores.

Las experiencias comparadas muestran que sólo cuando la composición del cuerpo reúne ambos requisitos estos organismos logran cumplir con los objetivos para los que son creados.

La presencia sustancial de los jueces en este Consejo es crucial, y en particular es fundamental evitar la interferencia y la influencia predominante del poder político.

En mi calidad de relator, impulsé la creación del Consejo de la Judicatura en Brasil y, aunque había mucha resistencia al comienzo, finalmente se instituyó y se ha transformado en una experiencia positiva, claro que en su composición tiene una mayoría de jueces.

El otro grave problema, de carácter epidémico y que debe ser atendido y resuelto con urgencia, es el de los jueces provisionales, un fenómeno que se extiende a gran parte de la región y del cual no son ajenas nuestras provincias ni tampoco la Nación, donde existe desde hace años la figura del juez subrogante como situación transitoria, generalmente prolongada, que precariza y debilita la función de los magistrados y obedece al incumplimiento del deber de designar los jueces de acuerdo con los procedimientos constitucionales.

Esta situación afecta al 22% de los juzgados federales. Los problemas vinculados a la justicia y su independencia son múltiples y se manifiestan también en los condicionantes presupuestarios, las presiones políticas y la remoción de los jueces.

Ha habido casos de destituciones arbitrarias en distintas provincias, algunos de los cuales han llegado a las instancias internacionales, donde es previsible que se produzcan pronunciamientos desfavorables para el Estado argentino.

Fuente


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