Despouy: “Hace tres años que la ONU observó ya a la Argentina”

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El ex relator de las Naciones Unidas dice que el Gobierno desoyó advertencias del organismo

Por Paz Rodriguez Niell  | LA NACION

 

El presidente de la Auditolanacionría General de la Nación (AGN), Leandro Despouy, precedió como relator especial de la ONU para la independencia judicial a la brasileña Gabriela Knaul, que la semana pasada hizo un informe lapidario contra el Gobierno por la reforma judicial que impulsa . Ayer, él la defendió. Dijo que la relatora siguió los procedimientos habituales para su informe y afirmó: “La Argentina ya había sido advertida, pero desoyó a las Naciones Unidas”.

Despouy explicó que en 2010 el Comité de Derechos Humanos de la ONU elaboró un documento con observaciones al gobierno argentino en el que cuestionaba la última reforma del Consejo de la Magistratura y pedía que se evitaran “situaciones de control del Ejecutivo sobre este órgano” que selecciona y controla a los jueces. “El Gobierno, lejos de escuchar lo que le dijeron estos expertos del mundo, mantuvo aquella ley y ahora agrava la situación con este nuevo proyecto”, afirmó. Despouy advirtió además que ese documento incluía una mención a las medidas cautelares. “Llamaba a reforzarlas, no a limitarlas”, dijo.

-¿Cómo se inició esta investigación de la relatora?

-Siempre se inician por quejas o por denuncias que se reciben en la relatoría o en otras dependencias de las Naciones Unidas, que las derivan. Sé que en este caso hubo múltiples quejas que llegaron desde la Argentina, América latina y otros países del mundo. Los jueces están muy organizados a nivel internacional.

-¿Cuáles fueron esas organizaciones que denunciaron?

-Los relatores no revelamos la fuente, salvo que la propia fuente lo haga. Sé que de la Argentina hubo presentaciones de la Asociación de Magistrados, de ACIJ, de Cippec, de Nuevos Derechos del Hombre, de ADC, y también de muchas organizaciones internacionales, como Human Rights Watch. Dieron cuenta de eso en sus páginas web.

-¿Usted fue una de sus fuentes? Un comunicado de la Cancillería parece aludir a usted cuando se queja de que las críticas de la relatora coinciden con las de la UCR, su partido.

-Eso es desconocer la función de los relatores. Organizaciones internacionales me consultaron y las remití a las nacionales, les dije que tenían información muy avanzada. No me comuniqué con la relatora personalmente. Somos profundamente independientes. Sin dudas ella lo es. Obró conforme a los procedimientos de las Naciones Unidas con total regularidad. Se hacen cientos de observaciones como ésta. Como relator, yo integré el primer grupo que denunció las torturas en Guantánamo cuando Bush era la persona más poderosa del mundo.

-El canciller Héctor Timerman le reprochó que ella hubiera hecho su reporte sin esperar la respuesta de la Argentina.

-Existen diferentes intervenciones. Están las consultas a los Estados por quejas sobre posibles violaciones y el llamado urgente, que se aplica cuando se está produciendo una violación o es inminente, como cuando se está tratando una ley que viola el orden internacional. Ella obró dentro de un mecanismo muy claro: envió las preocupaciones, y como el Gobierno igual llamó a sesionar para el martes, hizo su advertencia. No obró en forma intempestiva y no es la primera advertencia. Por eso, lo importante es no debatir con Timerman, evitar esa cortina de humo. Lo importante es qué va a pasar en la Casa Rosada y el Parlamento frente a esta nueva alerta de la comunidad internacional, ¿van a seguir adelante igual?

-¿Qué advertencias hubo antes?

-En marzo de 2010, en Nueva York, el Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas elaboró un documento con observaciones al gobierno argentino. Expresó su preocupación por la reforma anterior del Consejo. Dijo que el Estado debía tomar medidas para hacer efectivo el equilibrio que prevé la Constitución y que había una marcada representación de los órganos políticos allegados al Poder Ejecutivo. Que había que evitar situaciones de control del Ejecutivo sobre este órgano. Lejos de escuchar, el Gobierno mantuvo aquella ley y ahora agrava la situación con este nuevo proyecto. También se le pidieron, en referencia a tantos detenidos con prisión preventiva, medidas urgentes y un mayor recurso a las medidas cautelares. O sea que ya hubo una mención de las cautelares. Llamaba a reforzarlas, no a limitarlas.

-¿Es habitual que un Estado reaccione como la Argentina?

-No. Yo intervine en Venezuela por los jueces subrogantes y la reacción de Chávez fue negativa. Decidió retirarse del sistema interamericano. Pero en otros países, como Italia, la reacción fue muy positiva: el presidente vetó una reforma constitucional. En el caso de Bush, por Guantánamo, nos enfrentó, pero nunca en los términos de la Argentina..