Informe de Gestión AGN

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5 de enero de 2016

Informe del Dr. Leandro Despouy

Ex Presidente de la Auditoría General de la Nación

 

Puesta en valor de los recursos humanos y de la labor desarrollada por la Auditoría General de la Nación

21.03.2002  al  05.01.2016

 

 

Objetivos generales del Informe

 

Este documento comprende una breve reseña de la evolución operada en la Auditoría General de la Nación (AGN) durante el extenso período que abarcó mi gestión como Presidente de la AGN hasta la asunción del Dr. Ricardo Echegaray el 5 de enero de 2016. Se presenta para conocimiento del Colegio de Auditores Generales a modo de rendición de cuenta, y fue elaborado el día mismo en que se produjo el cese de mis funciones como Presidente del organismo.

Durante el ejercicio de mi mandato -en marzo se cumplirían 14 años- la AGN auditó la gestión de tres administraciones nacionales: la de los presidentes de la Nación Eduardo Duhalde, Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner en ambos períodos presidenciales.

 

Asumí la presidencia del organismo en 2002, cuando el país vivía una gran crisis institucional e inestabilidad económica; en ese momento, la política había proyectado sobre el control gran parte de su descrédito.

Gracias al esfuerzo de todos los integrantes de la AGN y el empeño de los Auditores Generales, la auditoría de hoy es muy distinta a aquella auditoría en la que se inició mi gestión. Hoy la institución exhibe una evolución tan positiva como comprobable: desarrollo institucional, inserción internacional, condiciones profesionales adecuadas, reconocimiento y valoración social, sumado a una fecunda articulación con la sociedad civil través de mecanismos de participación ciudadana.

El sistema democrático exige que todo funcionario público deba rendir cuenta de su desempeño con respecto a las responsabilidades que le han sido encomendadas. Esta consigna nos ha servido de guía a lo largo de estos años en los que, en todo momento, nos esforzamos por lograr, no solo los objetivos inherentes al control, sino transparentar permanentemente los resultados de la labor de la AGN, subrayando la dimensión ética que encierra la transparencia en la actividad de cada funcionario que asume responsabilidades en el Estado.

 

Ya en 2012, hice público un informe exhaustivo, titulado “Diez años de gestión en la AGN”, que fuera presentado en el Salón Azul del Honorable Senado de la Nación. Dicho documento da cuenta en detalle de la labor sustantiva del organismo y de su desarrollo institucional.[1]

En esta oportunidad, al cesar mi mandato en la presidencia de la institución procedo de igual manera y solo me limito a hacer algunos señalamientos vinculados, sobre todo, a las transformaciones del organismo y su fortalecimiento institucional. No tiene el propósito de relatar todas y cada una de esas transformaciones sino que aspira a poner de relieve el amplio espacio ganado por la AGN en la consideración pública.

Ello permite hacer una síntesis positiva de la gestión que he llevado a cabo con mis colegas Auditores Generales y hacer un repaso de los principales avances del organismo:

 

Inserción de la AGN en la sociedad

 

El reconocimiento generalizado a la labor de la AGN ha adquirido notoriedad pública. Las múltiples expresiones de valoración vertidas, por ejemplo, al conocerse los elementos de prueba en que se asentó la sentencia sobre la Tragedia de Once -gran número de ellos aportados por la AGN- lo acreditan.

Esta inserción se dio tanto a nivel de los distintos poderes del Estado como de la ciudadanía en general, para la que los medios de comunicación también jugaron un rol significativo.

Resulta sorprendente, y por cierto alentadora, la forma constructiva en que se han estrechado los vínculos con el Poder Judicial, con el que hace una década el relacionamiento de la AGN era casi inexistente. En la actualidad, no solo se audita año a año la ejecución presupuestaria de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, sino que estamos preparados para hacerlo con el conjunto del Poder Judicial (ley 26.855 art. 27). Además, la propia Corte en sus sentencias, identifica a la AGN como el órgano de control externo del Estado y le adjudica la obligación de auditar la ejecución presupuestaria de sus más importantes sentencias[2].

En cuanto a la fuerza obligatoria de las solicitudes de información formuladas por la AGN a los auditados, se han logrado pronunciamientos categóricos de los tribunales penales y contencioso administrativos obligando a los auditados a entregar la documentación solicitada por la AGN. Un caso emblemático fue el de la SIGEN, que dejó de publicar sus informes en su página web y a pesar de estar obligada por la ley, se oponía a entregar información a la AGN[3].

Asimismo, es cada vez más frecuente la utilización de informes de auditoría como elementos probatorios de distintas actuaciones judiciales tanto en lo penal, civil y comercial, como en lo contencioso administrativo. Actualmente, 416 informes de la AGN forman parte de causas judiciales por delitos contra el Estado, lo que muestra la fuerte contribución de la AGN en la lucha contra la corrupción.

Según la Constitución Nacional, la AGN es un órgano de asistencia técnica del Congreso e interviene necesariamente en el dictamen de la cuenta de inversión, vale decir, que debe dictaminar sobre la ejecución presupuestaria antes que el Congreso proceda a su tratamiento y aprobación. Si bien la AGN ha logrado presentar en término los informes sobre la Cuenta de Inversión, el Congreso continúa haciéndolo con retraso y, sobre todo, sin proceder a un análisis profundo y exhaustivo, limitándose a una suerte de aprobación formal, no obstante el inmenso valor documental y analítico que contienen sus informes.

 

Más allá de estas circunstancias, la AGN logró recuperar la enorme demora que existía hace más de una década con respecto al tratamiento de la Cuenta de Inversión. Sin embargo, aún hoy es difícil que la Comisión Parlamentaria Mixta Revisora de Cuentas (CPMRC) se pronuncie en tiempo sobre el más importante instrumento de control de la ejecución presupuestaria.

Donde sí se registran progresos significativos es en el cambio de actitud de los legisladores que integran, en forma creciente, las comprobaciones de la AGN como insumos para su labor parlamentaria y, en muchos casos, para sustentar posiciones públicas en los medios de comunicación.

 

Papel de los Medios de Comunicación

 

La prensa nacional, incluidos los medios provinciales y municipales, se hacen eco diariamente de los informes de la AGN. y en numerosas ocasiones estos han tenido una fuerte repercusión pública: PAMI, trenes, energía, infraestructura, Fútbol para Todos, Sueños Compartidos, aduanas y migraciones, entre otros.

Si se compara el funcionamiento actual de la AGN con el de los años 90, se podrá verificar un notorio contraste en el carácter secreto que tenían entonces las reuniones de Colegio de los Auditores y el inexorable archivo de sus informes una vez enviados al Congreso de la Nación. La AGN hoy se expresa de manera pública con una agenda de temas predefinida y la posterior difusión de las versiones taquigráficas. Los informes son publicados de inmediato en su sitio Web lo que permite su rápida difusión a través de los medios; además, son recogidos por Organizaciones de la Sociedad Civil, que se vale de ellos para lograr mejoras en diversos sectores y ámbitos de interés.

 

Participación Ciudadana

 

El Programa Participación Ciudadana se implementó para dar cauce a las propuestas formuladas por la sociedad civil y fue sumamente exitoso. Luego, se organizó el Programa de Planificación Participativa, convirtiéndose en una iniciativa pionera en los organismos de control de Latinoamérica. En el caso de la AGN, permite a la ciudadanía proponer temas de importancia social para ser incorporados al programa anual y, de esa manera, enriquecer la tarea de control en todas las etapas de realización de una auditoría.

Transparencia y participación fueron los engranajes más positivos y dinámicos en la construcción de un nuevo perfil de la AGN y del Control Público.

En ese sentido, en el ámbito de la OLACEFS, la experiencia de la AGN siempre fue evaluada como una de las más positivas, que merece ser replicada.

 

Fortalecimiento Institucional

 

Aún en períodos de agitación política, el Colegio de Auditores Generales ha logrado superar considerables obstáculos y ha demostrado una solidez institucional que ha convertido a la AGN en el único organismo de control que se mantiene en pie. Para ello, la actividad se ha sostenido en la probada calidad técnica y científica de sus profesionales y en la objetividad de su trabajo.

En el camino, hemos atravesado momentos cruciales que pusieron en riesgo la estabilidad institucional, se atacó fuertemente nuestra labor y hubo varios intentos que tenían el propósito de lograr mi destitución, hecho que siempre provocó un enorme rechazo y se pudo evitar, en particular, por el apoyo de los partidos políticos de oposición y, sobre todo, por la firmeza de la ciudadanía, que fue lo que más nos ayudó a convertir las dificultades en fortalezas, y estas, a consolidar el organismo.

 

Inserción Internacional de la AGN

 

Esta etapa de la AGN estuvo caracterizada por una fuerte presencia en el ámbito internacional. La Organización Internacional de Entidades Fiscalizadoras Superiores (INTOSAI por su sigla en inglés) y la Organización Latinoamericana y del Caribe de Entidades Fiscalizadoras Superiores (OLACEFS), fueron los espacios que la AGN privilegió para desarrollar su labor:

– Presidí la Organización de Entidades Fiscalizadoras Superiores de los Países del Mercosur, Bolivia y Chile (hoy EFSUR y Asociados) e integré el Consejo Directivo de la OLACEFS.

  • Oscar Lamberto presidió la Comisión Técnica para el Medio Ambiente de la OLACEFS.
  • Horacio Pernasetti presidió la Comisión Técnica de Prácticas de Buena Gobernanza de la OLACEFS.
  • Vilma Castillo preside el subgrupo regional EFSUR.
  • Francisco J. Fernández y Alejandro Nieva impulsaron la cooperación internacional entre Entidades Fiscalizadoras Superiores y cubrieron importantes conferencias internacionales, entre ellas, la Asamblea Anual de la OLACEFS.

 

La importancia de esta inserción internacional se ve reflejada, principalmente, en tres dimensiones:

 

  1. La creciente participación de la AGN en auditorías coordinadas con otras EFS de la región sobre problemáticas de gran sensibilidad social. Estas auditorias son cruciales para lograr un abordaje más eficaz y actuar en forma mancomunada a fin de mejorar la calidad del control público gubernamental en Latinoamérica.
  2. La constante actualización de nuestras normas de auditoría en consonancia con las Normas Internacionales de las Entidades Fiscalizadoras Superiores (ISSAI) a fin de garantizar los más altos estándares de calidad en auditoría gubernamental.
  3. La mejora continua de nuestro trabajo a partir de la incorporación de herramientas de control más aptas para el actual contexto Latinoamericano y la capacitación permanente de nuestros técnicos.

 

Desarrollo de capacidades

 

En el periodo 2002-2015 la AGN ha publicado en su página Web más de 3000 informes de auditoría y ha presentado todos los años su Memoria Anual al Congreso de la Nación.

Pero más allá de esta fuerte actividad de difusión del organismo, la presidencia amplió los conductos de transparencia y acceso a la información, llevando a cabo múltiples tareas de divulgación de los hallazgos, observaciones y recomendaciones formulados por el organismo. En ese sentido, la serie “10 Años al cuidado de los Fondos Públicos” incluye el análisis personal de informes temáticos sobre aspectos de gran trascendencia y retrata ámbitos como el de la energía, el transporte ferroviario, la gestión ambiental y la situación de las aduanas y fronteras, entre otros.

Ante declaraciones infundadas de algunos funcionarios sobre la eficacia y regularidad de nuestro trabajo, El Colegio de Auditores, sostuvo en forma unánime que:

 

“Todas las auditorías realizadas por la AGN guardan conformidad con lo establecido por la Constitución Nacional, artículo 85, y la ley 24.156, y siguen los procedimientos establecidos en las normas reglamentarias dictadas por la Comisión Parlamentaria Mixta Revisora de Cuentas y por el Colegio de Auditores Generales. Además, nuestro marco jurídico de referencia considera e incluye los principios y normas internacionales, establecidos en el contexto de la INTOSAI, de manera que nuestra entidad reúne las condiciones de elegibilidad requeridas para auditar los fondos desembolsados por los organismos multilaterales de crédito”. [4]

 

En el mundo, los organismos de Control crecientemente se enfocan hacia la evaluación de la gestión y la buena gobernanza para reflejar, de una manera más completa, los resultados de la gestión estatal. En línea con esta tendencia, la AGN ha incrementado la cantidad, calidad e impacto de las auditorías de gestión, que representaron un tercio de su producción total.

Por ejemplo, en el caso de la Cuenca Matanza Riachuelo, la repercusión pública de los informes se vio agigantada por la contundencia de las observaciones sobre la gestión ambiental y también porque la Corte Suprema de Justicia de la Nación puso en manos de la AGN la responsabilidad de auditar la ejecución presupuestaria de los fondos destinados al saneamiento de la Cuenca en la causa Mendoza.

Ampliación del Universo Auditable

 

En el marco de un país que cuenta con una cultura de control incipiente, hemos asumido con éxito el desafío de hacer frente a la creciente complejidad del Estado, ampliando considerablemente el universo auditado.

En efecto, de supervisar un Estado reducido a su mínima expresión por la política económica de los noventa que registraba un nivel de gasto de 45.000 millones de pesos (14,4% del PBI) en 2002, pasamos a tener bajo nuestra órbita de control 75.000 millones de pesos (28% del PBI) en 2013. Este hecho ilustra sobre la necesaria ampliación del universo auditable que se llevó a cabo.

Se ampliaron los programas y organismos auditables hacia temas específicos a través de auditorías informáticas, de gestión ambiental, patrimonio histórico y cultural, y esta proyectado hacerlo también en el ámbito de los derechos humanos. Se logró una mayor penetración en las cuentas públicas a través del análisis de los fideicomisos financieros y las transferencias a las provincias. Se sumaron convenios con el Poder Judicial y estudios especiales sobre el sistema de contrataciones del Poder Legislativo. En 2012 se aprobó el primer Plan Estratégico Institucional[5] que refleja la misión, visión y valores del organismo y traduce el propósito de consolidar a la AGN como organismo de excelencia en el control para mejorar la gestión pública en beneficio de la sociedad.

 

Organización Interna: transparencia, administración y gestión colectiva del organismo

 

El trabajo desarrollado por el Colegio de Auditores Generales ha sido arduo. En lo personal, he participado del 98% de las 379 reuniones de Colegio que tuvieron lugar en el período 2002-2015. Solo estuve ausente en una decena de ocasiones, la mayoría de ellas por encontrarme en el exterior; en los últimos cinco años, he participado en todas las reuniones.

Como Presidente, estaba facultado para participar de las distintas comisiones de supervisión y finalmente adopté la práctica de hacerme presente en todas ellas a los efectos de hacer un seguimiento pormenorizado del proceso de elaboración y tratamiento de los informes.

He participado de las 140 reuniones de la Comisión Administradora que se realizaron entre 2009 y 2015. Esta comisión de supervisión es la encargada de los temas que hacen a la gestión administrativa y legal del organismo, está compuesta por cuatro Auditores Generales y en ella participan los responsables jerárquicos de las áreas de Administración, Legal e Institucional y de Actuaciones Colegiadas. Siempre garanticé la firma y estuve presente en casi todos los períodos de receso invernal y estival.

 

Política de personal

 

Los principios y lineamientos que han guiado nuestro accionar están claramente reflejados y explicitados en varios documentos[6] y resoluciones del organismo, en particular, aquellas que señalan que:

 

  • El personal de la AGN cumple con los más altos estándares de formación y desempeño, tanto a nivel nacional como internacional, conforme lo establecen la Constitución y las normas de alcance universal que rigen la materia. Prueba de ello es su designación como capacitadores en las instancias internacionales que nuclean a las Entidades de Fiscalización Superior.
  • El organismo cuenta con un sistema legal para el ingreso, el ascenso, las condiciones laborales y un régimen que se cumple rigurosamente y que responde a lo establecido en la Constitución Nacional, artículo 85, la ley 24.156 y a normas reglamentarias del Colegio de Auditores Generales y del Congreso.
  • En cumplimiento de ese sistema legal, y particularmente de lo establecido en el Estatuto del Personal, Escalafón y Régimen de Concursos de la AGN –en cuya elaboración participaron activamente representantes gremiales de APOC, ATE y UPCN– se ha desarrollado una política de concursos que garantiza la estabilidad y la carrera administrativa del personal.
  • Desde 2002 a la fecha, la AGN ha adoptado políticas concretas con el fin de erradicar la precarización laboral en la que el organismo se encontraba sumido. En todos los casos, los pases a planta se han realizado en la medida en que estuviesen previstos y autorizados presupuestariamente para ese ejercicio. Asimismo, los ascensos se adecuaron siempre a la estructura vigente en la casa y regularmente aprobada por el Ministerio de Economía. Ello permitió al organismo sostener, a lo largo del tiempo, un comportamiento sumamente responsable en materia de Recursos Humanos. Nunca se produjeron ingresos masivos de personal como aconteció en la mayoría de los organismos estatales, sobre todo en los últimos tiempos y en particular en 2015. Se mantuvo una política gradual de incorporaciones, privilegiando la antigüedad y experiencia, al tiempo que se fue perfeccionando un sistema de concursos cada vez mas abarcativo y eficaz. Mas allá de la regularidad de las incorporaciones y pases a planta permanente, es importante subrayar que estas medidas, en todos los casos, se adoptaron en forma colectiva y por unanimidad, vale decir, que todos los Auditores Generales participaron de cada una de las decisiones adoptadas, en estrecha relación con los sindicatos, que conocían previamente los nombres y funciones de cada uno de los beneficiarios. Esto explica la escasísima –casi nula– conflictividad entre el personal, la dirección del organismo y los sindicatos. Y a pesar de que la Auditoría atravesó momentos críticos como los de 2002 y 2003, la AGN nunca fue condenada en sede judicial por cuestiones de índole laboral.

Tal como se informa en la página Web del organismo, entre 2002 y 2014, se registró un incremento promedio de la planta permanente de solo 2% anual. La actividad presupuestaria contable y administrativa de la AGN es sometida en cada ejercicio a auditorías externas de los balances de la AGN. Si tomamos en cuenta los distintos ejercicios entre 2002 y 2015, los dictámenes sobre los balances siempre han sido favorables, sin observaciones críticas. Son elaborados por profesionales designados por la CPMRC o por profesionales independientes contratados por la AGN y seleccionados por procedimientos públicos de licitación.

  • En los últimos años, se implementó un vigoroso programa de capacitación de personal que fue un factor clave para el avance y progreso organizacional.
  • La AGN cuenta con un importante programa de integración de personas con discapacidad que tiene como meta facilitar su inserción laboral, evitar la exclusión y la discriminación, y crear ámbitos de contención, seguimiento y acompañamiento.. Asimismo, se han realizado las acciones necesarias para el cumplimiento gradual del cupo establecido en la ley 22.431.
  • La AGN incorporó efectivamente personas con discapacidad, en cumplimiento del fallo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH) y del programa de inclusión laborar para personas con discapacidad del Área de Recursos Humanos de la propia AGN. Esta inclusión garantiza la igualdad de oportunidades y de trato, y el pleno goce y ejercicio de los derechos reconocidos para las personas con discapacidad. En las metas del organismo, la inclusión figura como uno de los principales logros a nivel institucional.
  • En 2014, en algún medio de comunicación, se quiso poner en duda la regularidad de los nombramientos del personal de la AGN. Sin embargo, rápidamente la Justicia desestimó la acusación, dejando indemne el prestigio del organismo y ratificando su permanente apego a las normas y a las sanas prácticas administrativas.

 

Edificio Histórico

 

En 2014 se inauguró un nuevo espacio de trabajo, el edificio Raúl Alfonsín, en Av Rivadavia 1745, frente a la plaza de los Dos Congresos, luego de varios años de sostenido esfuerzo para su restauración.

Se trata de un edificio histórico y sumamente bello. Comenzó a funcionar en 1926, como sede del Instituto Biológico Argentino y albergó a lo largo de los años al ex Instituto Nacional de Previsión Social que incluía a la Fundación Eva Perón conducida por la propia Eva Perón y, posteriormente, a diversos organismos dependientes de la AFIP, la DGI, la ANSES y el Ministerio de Bienestar Social. En 1997, fue asignado a la AGN, pero su restauración comenzó recién en 2002.

La satisfacción de trabajar en un lugar que contribuye a la consolidación institucional se vio reforzada por un reconocimiento adicional: el premio 2015 a la mejor intervención en Recuperación y Puesta en Valor otorgado por la Sociedad Central de Arquitectos, el Ministerio de Cultura Porteño y la Comisión Nacional de Monumentos, de Lugares y de Bienes Históricos.

La historia del edificio así como las múltiples peripecias que acompañaron su puesta en valor han sido documentadas en el libro Auditoria General de la Nación. Puesta en valor de la Nueva Sede[7], que retrata el arduo trabajo de los profesionales restauradores nacionales e internacionales. La página Web del organismo, mediante fotografías y videos, también detalla el cuidadoso trabajo de restauración, reciclaje y renovación del edificio.[8]

Luego de superar numerosos obstáculos, y gracias a una encomiable persistencia, la nueva sede de la AGN pudo finalmente ser reinaugurada en 2014.

 

Desafíos

 

La AGN tiene múltiples desafíos por delante. El más noble y principal quizás sea el de consolidar los progresos alcanzados y todos esperamos que quienes asuman responsabilidades de conducción en el futuro cumplan con este cometido. Por su desempeño, la AGN es hoy el organismo de control con mayor prestigio en el país y su excelente reputación se proyecta incluso a nivel internacional. De los innumerables artículos publicados en la prensa escrita, centenares de tapas de diarios y menciones en diversos medios audiovisuales, todos, en forma unánime, destacan con énfasis la labor ímproba de la Auditoría. Es un grato desafío conservar esa conquista.

Todo el personal, empleados, profesionales y técnicos, cuentan con una sólida formación y un arraigado sentido de pertenencia. Ambos elementos se complementan y confieren rasgos de identidad solo verificables en áreas tan específicas como lo son aquellas en las que se sitúa el control gubernamental. Es a ellos a quienes, todos los integrantes del Colegio, reconocemos el mérito de haber alcanzado los logros obtenidos.

Algunas autoridades de gobierno han acusado a la AGN de ser excesivamente crítica en sus informes y demasiado rigurosa en la defensa del interés general. Por ello, es importante entender que nuestra misión de auditar los fondos públicos, exigir una adecuada rendición de cuenta y hacer efectiva la responsabilidad de los funcionarios, no es otra cosa que cumplir el mandato constitucional de custodiar la honradez de la República.

Si hay un ámbito en el que la defensa del interés público se asocia con la moral, la ética y la legalidad, es precisamente el ámbito del control. La corrección de las desviaciones que se producen en la gestión gubernamental, a raíz de nuestras observaciones y recomendaciones, implican un verdadero aporte al mejor funcionamiento del Estado. De esta manera, lo que fundamenta y legitima la actividad de control resulta, a su vez, su finalidad última.

La construcción de institucionalidad es una tarea permanente. Al Congreso le corresponde reglamentar con urgencia el artículo 85 de la Constitución Nacional mediante el dictado de una ley que recoja el espíritu de la Reforma del 94 y garantice una composición equilibrada y plural en sus órganos directivos. Es muy importante evitar distorsiones políticas en la integración del Colegio, como también en la designación de su personal jerárquico. Quizás el aspecto que más ayudó a lograr consenso para la aprobación de los informes, haya sido el esfuerzo por alcanzar la independencia de la institución y la imparcialidad de sus cuadros directivos.[9]

Hoy, 5 de enero, dejo en la persona de mi sucesor, el Dr. Ricardo Echegaray, la presidencia del organismo. Lo hago con la satisfacción de dar cumplimiento al mandato constitucional que confiere a la oposición ese derecho.

[1] Documento disponible en:: http://leandrodespouy.com/informe-de-gestion-diez-anos-en-la-agn-el-control-publico-en-la-argentina-realidad-y-perspectivas

[2] Ver causa “Mendoza, Beatriz Silvia y otros c/ Estado Nacional y otros s/daños y perjuicios (daños derivados de la contaminación ambiental del Río Matanza – Riachuelo)”.

[3] Ver causa “AGN c/Sigen sobre solucitud de información” (Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal de 2011).

[4] Acta N1 con fecha 11-02-15, disponible en el siguiente link: http://www.agn.gov.ar/files/files/ACTA001-2015%20%28S_O_11-02-15%29.pdf

[5] Disposición N 240/12-CAG.

[6] Entre ellos, la declaración contenida en el Acta N1 con fecha 11-02-15, disponible en el siguiente link: http://www.agn.gov.ar/files/files/ACTA001-2015%20%28S_O_11-02-15%29.pdf

[7] Ver Booktrailer:https://www.youtube.com/watch?time_continue=6&v=vLsdhD6IxVw

[8] Ver “Puesta en Valor de la Sede de la AGN”: http://www.agn.gov.ar/edificio/historia-del-proyecto

[9] Para esto último, es importante garantizar un proceso de designación (de gerentes, subgerentes, jefes de departamento, etc.) que recoja la pluralidad de criterios y sensibilidades políticas de los integrantes del Colegio. Una auditoría monocorde en sus cuadros directivos afectaría gravemente su imparcialidad y los principios básicos de su función: objetividad e independencia del control.